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13 Ene

El Fast Fashion, y el surgimiento de la Moda Sostenible

En la actualidad estamos viviendo un momento en donde la conciencia por el tipo de consumo que generamos tiene una repercusión  muy fuerte en el medio ambiente. Al tiempo que las marcas de moda trabajan en crear un negocio más sostenible, el retail va avanzando , sobre todo en cuanto a reciclaje y a la reutilización de prendas.

Antes que nada debo de declarar que yo misma soy una compradora entusiasta,  y al final sería  muy complicado para mi no serlo (no digo que sea imposible)  es mi trabajo,  día a día por medio de campañas publicitarias mi objetivo número uno es que conozcan la moda y la lleven consigo  ¿creen que pueda hacer las dos cosas de manera consciente?

La moda sostenible es un término que tenemos más presente cada día pero a pesar del cambio hacia una economía enfocada en las experiencias y en los servicios, los consumidores continúan comprando bienes materiales en cantidades sin precedentes. La realidad es que a pesar de que el consumidor tiene interés por algunos temas aún no es suficiente,  y es que en algunas personas esta nueva consciencia solo parece ser transitoria por la euforia del momento. Las camisas, faldas y pantalones que se compran en muchas tiendas de ropa  son tan contaminantes como los popotes, las botellas o bolsas de plástico. 

Según una de las mayores predicadoras de tendencias en el mundo WGSN se calcula que la producción de prendas incremente en un 63 % para 2030, lo que constituye una fuerte presión en los recursos y en los modelos comerciales existentes. Y ¿te lo imaginas?  parte de este reforzamiento al consumismo agravado en la gente se debe a los canales digitales, con la llegada de plataformas como Fashion Nova, Shein, Privalia, Mercado Libre, Amazon, etc. es sumamente sencillo generar un pedido y esperar en la comodidad de tu casa con la expectativa de saber si dichas prendas se te verán bien o no, y a precios que uno no imaginaba hace 10 años,  a la par en 2030 según un estudio compartido por Linkedin se espera que el comercio electrónico pase a incrementar un 50%.

En su primer reportaje de “El estado de la industria de la moda”, que se publicó en mayo de 2017, la Global Fashion Agenda y el Boston Consulting Group proponen que las empresas de moda adopten un modelo circular si quieren continuar creciendo. Es decir las marcas deben de actuar de manera distinta,  alejarse de sus modelos de fabricación convencionales y   llevar un enfoque más circular:  en este modelo se cuida el medio ambiente al evitar que proliferen los residuos y apostar por el reciclaje. Es un sistema rentable. Reducir, reutilizar, reparar y reciclar permite a las empresas aprovechar mucho más los materiales. Con ello pueden apuntar a lograr ganancias y crecimiento, y al mismo tiempo, crear un nuevo valor para la economía mundial.

Esto de verdad sería un cambio muy grande a nivel global ya que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta.

Quiero abrir un paréntesis, porque esto no es un problema solo del fast fashion, hasta uno como diseñador local forma también parte de esta industria ¿de dónde salen  tus materiales? quizá no produciremos en masa pero definitivamente consumimos materia prima fabricada en gran volumen de proveedores que sinceramente no nos comparten su proceso de producción, y tú y miles de diseñadores locales más formamos parte de este modelo.



La elección del consumidor.

Como parte de sus iniciativas de sostenibilidad, las marcas grandes y pequeñas cuentan opciones de un modelo circular. Marcas como C&A han creado modelos de reciclaje dentro de sus tiendas (aun que aun no se implementan en todas sus sucursales en México)

“La ropa que ya no utilizas puede tener un segundo uso,
démosle juntos otra oportunidad.

Estamos tomando el siguiente paso rumbo a la moda circular y necesitamos algo de ti: la ropa que ya no utilizas.

Ahora puedes darle a tus prendas un nuevo uso y al mismo tiempo, realizar una buena acción. Tráelas a alguna de nuestras tiendas participantes y junto a nuestro aliado I:CO haremos realidad esta segunda vida para tu ropa”

El reciclaje es una de las principales formas en las que las marcas y las tiendas promueven la circularidad en las tiendas y ayudan a los consumidores a involucrarse con la sostenibilidad. Ahora, las fibras que se donan vuelven como productos, extendiendo así su vida útil y el valor del material.

Otra marca que se unió de manera muy fuerte a este nuevo modelo es H&M que tiene metas ambiciosas con la sostenibilidad. La empresa afirma que para el año 2030 utilizará el 100 % de materiales reciclados o sostenibles. La mayoría de sus marcas ahora cuentan con cubos de reciclaje para la devolución de prendas en las tiendas e incentivan a los consumidores con un vale que se puede utilizar para pagar en la siguiente compra.




Aun así la sostenibilidad es un tema complejo para el cliente promedio (a quien, muchas veces, se le dificulta elegir opciones éticas a pesar de sus buenas intenciones, o simplemente no les interesa). Además, los consumidores continúan sedientos de adquirir moda rápida. Y claro es muy complicado salir de un modelo que te atrapa con todo su brillo, la  novedad, la exclusividad,  el ideal de muchos influencers, como lo mencionamos anteriormente hoy la publicidad está en todos lados y esa chica o chico que sigues en redes sociales te estimula todo el tiempo a llevar el estilo de las marcas que lo patrocinan.

Muchos compradores jóvenes afirman que la sostenibilidad ética es un factor clave en sus decisiones de compras,  pero su comportamiento sugiere lo contrario: menos de la mitad (el 48 %) de las personas de entre 18 y 24 años reciclan sus prendas”, afirma Helen Mountney, directora general de Kurt Salmon, que informó de los resultados de una encuesta realizada a 2000 personas del Reino Unido en abril de 2017.
La investigación descubrió que las prendas nuevas suelen tener un ciclo de vida corto: más de la mitad de los millennials usa un artículo nuevo durante no más de un año, mientras que el 25 % lo usa menos de seis meses y lo desechan.



Claro que esto puede ser mera especulación ¿ustedes serían sinceros si les preguntamos sus hábitos de consumo?  uno puede decir algo pero a veces  la verdad puede ser muy distinta.

Yo por ejemplo puedo decirles que si tengo un problema de consumo con ciertas prendas; los zapatos y las blusas son gastos recurrentes en mi  y es que al usar  de manera constante una prenda me doy cuenta de que la tela comienza a abrirse  y es ahí cuando decido desecharla  o peor aún, conforme voy adquiriendo prendas olvido que es lo que tenía y algunas cosas se quedan en el abandono. (¿Debería de hacerme el reto de no comprar nada de ropa este año haber cuanto dinero junto?) 

 

Consciencia

Ya que nos entramos al tema de hablar de las marcas que se han sumado a ser más conscientes en sus métodos de producción: La tienda española Mango señala el año 2022 como el año en el que el 50 % de sus prendas de algodón se harán con algodón sostenible, al tiempo que continúa incorporando otros materiales y procesos sostenibles en sus líneas de ropa. Al igual que otras tiendas de moda, Mango también lanzó una colección pequeña elaborada con fibras recicladas.

Aunque este tipo de colecciones a pesar de no ser una excentricidad no son precisamente económicas: hablando de conciencia como consumidores tenemos que ser más responsables, ¿quieres una prenda de buena calidad, con diseño, y que aporte a la economía circular?  entonces hay que pagar por ella. 

Otra buena manera de sumarnos a este movimientos es con la reutilización; inclusivo un nuevo modelo económico ha surgido gracias al intercambio y renovación de prendas, cada vez es más común ver mercados vintage, o encontrarnos con piezas  intervenidas en los bazares, TODAS LAS PRENDAS TIENEN UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD. 



La Realidad 

Hemos hablado de marcas o  de nuevas costumbres entre los compradores pero la realidad es que aún estamos muy lejos, defensores medioambientales, señalan que aún con la adopción de un modelo comercial circular no es suficiente para abordar la explotación  que sufren los recursos.

Creo que una de las mejores cosas que podemos hacer realmente es preguntarnos ¿lo necesito? ¿realmente lo necesito? el nivel en que consumimos debe de ser minimizado,  y es que con todo y los métodos de reciclaje la optimización  de recursos, quizá beneficia  en algunas partes pero también el sustraer una fibra genera desechos y hasta en algunos casos mayor utilización del agua, misma que no volverá a ser potable.

Por otro lado  viendo la posición del comerciante el reducir sus ventas implicaría un aumento en el precio, a lo cual tendríamos que preguntarnos ¿el cliente está dispuesto a pagarlo?. Y claro que entendemos a las familias, quizá las prioridades son otras y el presupuesto no lo es tanto. Me he encontrado con piezas increíbles de diseñador  y de verdad valoro el trabajo de cada uno de ustedes ya que me gusta que valoren el mio, pero algunos precios son irreales le  apuestan al mercado elite, alguna vez vi una bolsa bellísima artesanal y costaba más de 10 mil pesos ¡Dios eso es más de una renta!

Creo que como diseñadores tenemos que empezar a hablar un mismo lenguaje queremos cambiar la forma en que la gente consume, entonces  debemos de encontrar la forma de llegar a las familias promedio, no todos son adinerados eufóricos por comprar exclusividad. 

Ojo nunca regales tu trabajo, pero piensa ¿Cuál es el precio justo? ¿qué te conviene a ti ? ¿quieres poner tu granito de arena? Hay muchas cuestiones que tenemos que empezar a plantearnos, si queremos que el mundo de la moda evolucione.

Cuéntanos cual es tu impresión, que haces para ser  circular, y si no eres ¿estás dispuesto a entrar a un modelo ecológico?

 

Coraline Suárez
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