Esta es una historia que no solo habla de la ropa, esta es una historia que cuenta el detrás de las grandes marcas, hoy quiero hablarles de todas esas manos que hacen posible el modelo actual de la moda, el Fast Fashion.
Decid?? tocar el tema más a fondo ya que al estar en contacto con marcas locales, nacionales y extranjeras y observar las diferencias que existen entre estas uno se empieza a preguntar de donde vienen las cosas, ¿y c??mo es que hacen rentable su modelo econ??mico?
El precio de la ropa se ha reducido muy notablemente en las ??ltimas décadas, donde antes hab??a modistas, costureros y zapateros ya no hay más que el recuerdo.
La industria textil es un negocio que prefiere ?Äòesconderse?Äô¬?e instalarse en los pa??ses de bajos recursos, ya que las leyes laborales lo permiten.
De acuerdo con el portal ¬?El Espectador, las marcas más famosas de ropa en el mercado son quienes se ven más beneficiadas en este entorno, ?Äòemporios?Äô como H&M, Grupo Inditex, Mango y muchas más se dedican a la b??squeda de proveedores que les permitan obtener una mayor rentabilidad, una producción a bajo costo en donde las personas que se encargan de hacer ?Äòla mejor ropa del mundo?Äô trabajen en¬?condiciones inaceptables¬?y con salarios extremadamente bajos.

Aqu?? quiero abrir un paréntesis ya que al hablar del tema en la oficina ¬?escuché la anécdota de unas diseñadora de modas que trabajo en pa??ses como China y Turqu??a: ella me dijo que todo era muy controversial ya que bajo nuestro contexto las personas tienen un mejor salario y diferentes oportunidades, aqu?? en México la mayor??a de las personas puede ir a la escuela p??blica encontrar un trabajo, quizá ¬?con un salario bajo pero aun as?? muy por encima de las condiciones de pa??ses como Hait??, la India, Camboya, etc. ¬?A pesar de que siempre escucho quejas la ley es buena para los mexicanos sin embargo en esos pa??ses no, y uno ve como monstruos a las industrias pero la realidad es que han llevado trabajo a esos pa??ses en donde los niños no van a la escuela, en donde no solo trabajan en condiciones deplorables, viven en condiciones deplorables y claramente las empresas han encontrado su modelo de negocio más rentable, inclusive los gobiernos de dichos pa??ses invitan a las empresas con sus salarios extremadamente bajos pactando¬? a costa del trabajo de todas esas personas.
Los salarios
Y es aqu?? donde hay una controversia escabrosa:
¬?Las marcas de moda ganan mucho dinero obvio que tienen los recursos para pagar mejor
A lo que un nacionalista dir??a, si quieren igualar los salarios por qué no traer a las industrias de vuelta a nuestros pa??ses de origen. Es decir si quieren ganar lo mismo que en México o en Estados Unidos en todo caso deber??an de regresar la industria y dar trabajo aqu??, ya que también se necesita, pero es obvio que nadie trabajar??a por los 25 d??lares mensuales que se dice¬? pagan algunas empresas lo equivalente a 492 pesos mexicanos al mes, una persona vendiendo chunches en la esquina gana muy por encima de dicho salario.
Al subcontratar en estos pa??ses, las grandes empresas no asumen ning??n riesgo y se llevan todos los beneficios. Por el contrario, en los talleres textiles de estos pa??ses los trabajadores, sobre todo mujeres y niñas, viven en condiciones parecidas a la esclavitud: jornadas laborales de 12 horas y un salario mensual de unos 78 euros es lo que ganan en pa??ses como India o Bangladesh, algo as?? como 1671.32 pesos mexicanos.
Los salarios difieren pero pocas veces superan los cien euros al mes. Un ejemplo de esto son los empleados del Plaza Rana que trabajaban fabricando productos para compañ??as como Primark cobraban unos 28 euros al mes. En India, un informe del Centre for Research on Multinational Corporations documentaba hace unos años c??mo niñas y adolescentes trabajaban sin contrato¬?más de 72 horas a la semana¬?con un salario de 0,88 euros al día. Para colmo, sólo podr??an disponer del dinero ganado una vez transcurridos entre tres y cinco años y lo emplear??an en la dote matrimonial. Entre las firmas involucradas en este escándalo se encontraban: Inditex, El Corte Inglés, Cortefiel, Primark, Tommy Hilfiger, Timberland, H&M, Marks&Spencer, Diesel, Gap y C&A.
La industria textil se ha teñido de rojo.

El 24 de abril de 2013, los nueve pisos del edificio Rana Plaza se derrumbaron. Murieron 1.130 personas y más de 2.500 resultaron heridas, fundamentalmente trabajadores de cinco fábricas textiles que operaban en el complejo y que ten??an entre sus clientes a una treintena de marcas de ropa internacionales.
El derrumbe se produjo en apenas unos instantes, pero se tard?? tres semanas en sacar todos los cuerpos de los escombros y limpiar los restos de la tragedia. El impacto y conmoci??n por el suceso llev?? a Gobierno, compañ??as textiles internacionales y dueños de fábricas a realizar varios acuerdos para cambiarle la cara a un sector que representa el 81% de las exportaciones de Bangladesh.
Un día antes de la catástrofe las autoridades acusaron a los propietarios de las fábricas de ignorar las grietas que aparecieron en el edificio el martes, un día antes de la catástrofe. Algunos de los heridos en el accidente acusaron a los responsables de las fábricas de obligarles a trabajar. “Ninguno de nosotros quer??a entrar al edificio, pero nuestros jefes nos forzaron”, ha dicho Nurul Islam, uno de los trabajadores heridos, al portal de noticias Bdnews24.com.
?ÄúObligados a trabajar durante horas agotadoras?Äù fue el mensaje que una joven de Gales encontr?? cosido y escrito a mano en un vestido de la cadena Primark.

Mensaje de auxilio escrito en una etiqueta de ropa. Foto: Contexto/Internet)
Y qué papel juega el consumidor
Es muy complicado ya que todo esto es una cadena, marcas, gobierno y consumidores tienen que tener la conciencia de generar un cambio pero el mundo de la moda es tan rápido que solo responde a la demanda y solo¬? es capaz de cubrirla con dichas prácticas.
Al final del día¬? la soluci??n nos puede pasar evidente; aumentar los salarios en estos pa??ses pero eso supondr??a un aumento en el costo de nuestra prenda pero entonces hasta donde estamos dispuestos a pagar de más por un blusa, y tampoco dudo que existan personas que no tienen la capacidad econ??mica para poder gastar un poco más o que les resultar??a mucho más dif??cil.
Con esri no quiero que decirles que no compren en dichas cadenas, eso es decisi??n de ustedes además de que creo que la mayor??a lo hemos hecho; a los diseñadores nos hace falta poder ofrecer a nuestros clientes más que vestidos hechos a medida para fiestas de gala, graduaciones, bodas y XV años, contados son los creativos que se dedican a diseñar ropa casual cuando este es el mercado que más vende en el mundo. Es verdad que cada vez son más las marcas de moda locales que van surgiendo pero aun no es suficiente.
Creo que podemos proponer más en este mundo de la ropa casual y no solo quedarnos con lo mismo, saben yo también amo el mundo de la alta costura pero en general creo que podemos experimentar más en eso.




